lunes, 13 de febrero de 2017

"ME CAES BIEN"

Resultado de imagen para ES INVALUABLE EL AMIGO QUE ORA POR OTRO AMIGODe repente a la mitad del universo nos damos cuenta que no estamos solos. A nuestro alrededor cada día comparten con nosotros vivencias "seres de luz". (Metáfora utilizada por una gran amiga, para referirse a los amigos). Y es utópico pensar que cambiaremos por el hecho de estar inmersos en una sociedad errante, sin embargo, cuando los amigos nos aceptan, nos aman, y nos hacen ser parte de sus vidas, solemos cambiar en miras a un bien individual y común.
La amistad es un valor universal. Nadie puede vivir aislado, y quien opta por el claustro seguramente en él encuentra a un Amigo Fiel, por naturaleza todos necesitamos alguien en quien confiar, en quien reclinar nuestra cabeza en los momentos de tristeza, y con quien gritar nuestras victorias.
La amistad es como una película, surge con una idea, un imprevisto, un simple "hola", o porque no decirlo con un pleito, o con indiferencias de no caerse el uno al otro, para después pasar a un "me caes bien". Frase que engloba similitud en gustos, ideas, hobbies… tener un amigo es sentarse toda una tarde para platicar, sin que el tiempo pase, es un ambiente de serenidad y estabilidad, es recorrer un camino con alguien de la mano, en medio de turbulencias que alimentan el alma, o simplemente sentir el valor de la amistad es como disfrutar de un vaso con agua fresca en una tarde de verano.
Sin embargo, es importante no confundir tan sublime valor, con un simple compañerismo, o grupo de parranda, puesto que toda amistad tiene un término en común, un cariño mutuo, un tiempo extraordinario, y pese a las similitudes entre amigos, siempre habrá diferencias que conlleven a conflictos, que son forjadores de una amistad duradera y estable. Ninguna tormenta por fuerte que sea puede romper el vínculo de la verdadera amistad.
Tener un amigo es tener conocimiento de otra vida, de un historial de vivencias, que al mismo tiempo nos sirven de experiencia para nuestro crecimiento personal, y que a su vez nos ayuda comprendernos mutuamente.
Sin embargo, la amistad no radica en un "me caes bien", va más allá de un simple sentimentalismo, pues amistad deriva de diversos adjetivos calificativos, tales como desinterés, comprensión, solidaridad, familia. Al amigo se le quiere por lo que es, y no por lo que yo deseo que sea.
Me atrevo a citar una de mis clases que en su momento presencié:
"La comunidad nos permite saber las debilidades de los demás. Mis amigos están en la comunidad, no es necesario buscarlos afuera. Un amigo no se quiere por sus cualidades o sus defectos sino por su persona. Se ama lo que se conoce. Se ama al hermano porque es hijo de Dios. De algún modo la vida nos desnuda, nos ayuda a llevar todo al límite y se nos permite transcender a Dios." (Prof. Antonio Abad O.S.B)
En definitiva, la amistad consiste en un servir, y no en un sentir, pues cuando se sirve en automático se siente la presencia de ese ser de luz, que ilumina y difumina las oscuridades que nuestro camino pueda poseer. Amigo nunca será compañero, ni camarada, no es un interés, sino es una parte de cielo y amor que el mismo Dios nos comparte en un ser terrenal.
Vale la pena arriesgarse a hacer amigos, y reitero, nacen con un imprevisto y terminan en un no final. Pero la tarea de ser amigo, no es nada fácil, empero la recompensa es extraordinaria. Es un deleite tener amigos con los cuales charlar, llorar, reír, disfrutar de una taza de café, en un ambiente de verdadera honestidad.
Hay más riqueza en un amigo, que en todos los tesoros del mundo, pues un amigo, es poseer otra vida, un compromiso, y un seguro refugio. Pueden existir miles de obstáculos ante la amistad, como peleas, desconfianza, pero en la verdadera amistad se aprende a ejercer el perdón, que es el paso más grande que podemos dar como seres humanos, porque cuando perdonamos aprendemos a no cargar con la culpa del otro, y al mismo tiempo ejercemos esa minúscula parte divina que poseemos, nos convertimos en verdaderos hijos de Dios, y por el mismo hecho preparamos nuestro camino a la Gran Morada.
Es cierto, que la vida nos pone pruebas, pero también nos pone a esos seres de luz, que nacen de manera imprevista, y terminan siendo familia. En una amistad siempre estará a prueba nuestra generosidad, fidelidad, agradecimiento, pero no hay montaña tan alta que el perdón no pueda escalar.
En conclusión, nuestra mayor limitación no son nuestras deficiencias, sino es nuestro miedo de no estar a la altura, de no ser capaces de ser seres de luz, idóneos para compartir nuestra luz y alumbrar el camino de un amigo. Cada circunstancias pondrá a prueba nuestra fidelidad y generosidad ante una amistad, seguramente vendrán enfados, discusiones, decepciones, pero un verdadero amigo, aprende a dar la mano y a reprender en los momentos de equivocación sin dejar de mostrar su mano dulce y confiable. Un amigo no es aquél que a todo nos responde que sí, es aquél que aprende a decirnos no en nuestros errores, y nos apoya a salir adelante.
Y encontrar un amigo, es comprender que el verdadero Amigo, tiene nombre y se llama Jesús de Nazaret, cuando valoramos la amistad es ver en el hermano a Cristo, y así forjamos un ambiente sólido en miras a la santidad.

Agradezco a todos los terminaron leer esta líneas, y pido perdón por las veces que no he sido el mejor de los amigos, más reitero mi amistad, y mi oración, pese a los momentos difíciles que acontecen. 

1 comentario:

  1. Si eres "luz del mundo" con gran seguridad digo eres "sal de la tierra", misión en este paso, gracias por tu gran amistad "ser de luz".��

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